La parada de Metro de La Elipa es testigo de los bostezos de todos los lunes de Elena: ella es la protagonista y la representante de la clase trabajadora en la obra que ganó el V Premio Aristas de Novela Gráfica. Su rutina se va trufando de reflexiones sobre el ascensor social y sobre la cultura del esfuerzo, y avanza día a día encorsetada por los pensamientos intrusivos que la acechan. La vida pasa frente a ella mientras canturrea y lee Chavs: La demonización de la clase obrera, de Owen Jones, para acabar aceptando que “puedes sacar al chico del barrio, pero no al barrio del chico”. Los anuncios publicitarios le hablan, los perros y las niñas se comunican con ella por telepatía.
Su vida es subterránea, y en el submundo que habita se cansa, se agota, pero es imposible que se aburra porque la sublime cantidad de datos que acumula en la cabeza le sobrepasa. ¿Sabías que un estudio del psicólogo social Paul Piff comprobó que los coches de alta gama paran menos que el resto en los pasos de peatones?
Silvia Bezos, licenciada en Bellas Artes por la Universidad de Salamanca, ya había mostrado su calidad en unas cuantas publicaciones, pero Manos de pobre supone su debut oficial (y muy esperado) como autora de novela gráfica. El estreno se convierte en una preciosa ración de adoctrinamiento a base de dibujos que, mientras crean un escenario de lucha de clases, te hace sentir en paz. Mañana, eso sí, vuelve a ser lunes. Próxima estación: Desesperanza.
Manos de pobre
Silvia Bezos
Aristas Martínez
22.90 €
114 p.
ISBN 978-84-19550-35-4
