Una trama mínima traza con levedad sutil la última novela de Javier Serena. El narrador da pinceladas impresionistas sobre sí mismo pero formando una figura muy reconocible del joven de 24 años y su situación: tras una estancia en Praga que debía suponer la apuesta de dedicarse solamente a la escritura y convertirse en escritor, Javi vuelve a España, decidido a instalarse en Madrid y a no volver a su casa familiar en Pamplona, y se debate entre su labor anodina en una beca sin interés, la preparación para conseguir un trabajo estable en Radiotelevisión Española y el encierro deprimente de sus compañeros matemáticos en el piso compartido en una urbanización.
Los matices de sus relaciones con Fernanda, quien parece acostarse con él porque le provoca la mirada espía del vecino mirón, y con sus amigos de una residencia artística en Córdoba -Fran, Federico, Víctor, Alberto-, están cosidos con fina ironía autoconsciente y con distancia, pero también con un asombro que recuerdan a las ficciones autobiográficas de Carlos Pardo.
La inestabilidad emocional y el deseo más allá de la amistad de Fran toman protagonismo y generan una aún mayor sensación de incerteza e indecisión vital. Cuando el incidente que se va presagiando a lo largo de la obra tiene lugar, solo la vida y su continuidad parecen importar. Un relato ligero pero hondo de la juventud aún ingenua pero anhelante de 2006.
Papeles de un verano
Javier Serena
Almadía.
17.80 €
144 p.
ISBN: 979-13-991831-0-8.
