¿Qué lleva a un joven de diecinueve años a inventarse otra vida y relacionarse con un mundo completamente ajeno al suyo? Patrick Radden Keefe parte de esta pregunta para reconstruir en El hijo del oligarca una muerte cuyas circunstancias continúan dejando demasiados interrogantes abiertos.
En noviembre de 2019, Zac Brettler cayó desde un apartamento situado en un quinto piso de un lujoso edificio londinense. Su cuerpo apareció en el Támesis. La investigación revelaría que el joven llevaba algún tiempo presentándose como descendiente de un poderoso oligarca ruso, pese a proceder de una acomodada familia londinense.
Keefe intenta comprender las razones de esa identidad inventada y reconstruye los movimientos de Zac durante sus últimas horas a partir de testimonios, documentos y una investigación que pronto desborda las circunstancias concretas de su muerte. La pregunta sobre qué sucedió convive con otra quizá más difícil, que es averiguar quién era en realidad el muchacho que murió aquella noche.
Alrededor de Zac aparece otra protagonista: Londres. Una ciudad donde fortunas extraordinarias, propiedades de lujo y capitales extranjeros han construido espacios a los que pocos tienen acceso. Keefe convierte de este modo una investigación individual en el retrato de un entorno donde identidad, dinero y poder pueden confundirse. Y donde conocer la verdad resulta mucho más complicado que reconstruir los hechos.
El hijo del oligarca
Patrick Radden Keefe
Trad. del inglés por Javier Calvo.
Seix Barral.
22.70 €
496 p.
ISBN: 978-84-322-5126-9.
