En Cuando seas feliz, golpea tú primero, Tatiana Tîbuleac explora, como hace en su obra anterior, los vínculos familiares y las heridas de la infancia. Mila, una moldava de cincuenta años instalada en París, pasea perros, cuida ancianos e intenta dejar de beber mientras reconstruye la relación con su padre y los amigos que pertenecen a una versión ya obsoleta de sí misma. El mayor acierto de la novela está en la voz áspera, cabreada y anhelante de Mila que busca, en el recuerdo de su padre, la niña que fue y la mujer que es ahora. Tîbuleac, igual que hizo en El verano en que mi madre tuvo los ojos verdes, sostiene esta exploración con una prosa de gran intensidad emocional y detalles capaces de condensar una relación entera.
El juego de padre e hija que inventan títulos de libros para preguntar por ellos en librerías es uno de esos hallazgos que permanecen después de la lectura. La memoria aparece como un trabajo de idealización, amenazado además por los efectos del alcohol, y la adicción de Mila plantea la pregunta eterna de por qué ciertas conductas se aceptan y hasta se admiran en los hombres, mientras que a las mujeres las condenan como “perdidas”. La emigración y la precariedad dan espesor social a una historia de melancolía persistente, pero también de humor y deseo. Una novela perdurable sobre la dificultad de reconocerse a mitad de la vida y la obstinación de seguir imaginando un mañana.
Cuando seas feliz, golpea tú primero
Tatiana Tîbuleac
Impedimenta.
21.50 €
264 p.
ISBN: 979-13-87641-96-2
