Cinco de las editoriales de libros y prensa más importantes de Estados Unidos se han unido al autor superventas Scott Turow para presentar una demanda colectiva contra Meta y su director general y fundador Mark Zuckerberg, por infracción dolosa de los derechos de millones de obras descargadas de webs piratas, para desarrollar los modelos de lenguaje a gran escala de LLaMA, la inteligencia artificial de Meta.
Los demandantes —Elsevier, Cengage Learning, Hachette Book Group, Macmillan Publishers y McGraw Hill— editan libros y revistas que abarcan todas la categorías editoriales. Turow, antiguo presidente del Authors Guild (Asociación de Autores), actuará como representante del colectivo. La demanda, bajo el epígrafe “Elsevier Inc. et al contra Meta Platforms Inc. y Mark Zuckerberg” se presentó ante el Tribunal de Distrito de los Estados Unidos para el Distrito de Nueva York.
Esta demanda es la primera que se presenta contra una empresa de IA por parte de editores. Al parecer, también incluiría a un grupo de titulares de derechos de autor que han presentado demandas similares contra Meta y Zuckerberg. Hasta la fecha, la mayoría de las demandas han sido interpuestas por autores y otros creadores, como la demanda colectiva contra Anthropic. Las editoriales solicitan una indemnización económica y medidas cautelares, incluyendo una orden para destruir todas las copias ilegales bajo control o en posesión de Meta.
“La Ley de Derechos de Autor ha sido la base para salvaguardar la propiedad intelectual. En estos momentos, necesitamos más que nunca esa protección”, dijo el director general de Macmillan, Jon Yaged, en un comunicado en el que se explica las razones de su editorial para sumarse a la demanda. “Es inaceptable que una de las empresas más ricas del mundo haya decidido robar millones de obras a sus creadores para lucrarse con ellas”.
El presidente y director general de McGraw Hill, Philip Moyer, declaró que, aunque su editorial cree en el importante papel de la IA en el ámbito educativo, “también creemos en proteger los derechos fundamentales de la propiedad intelectual de los autores humanos que crean contenidos originales alrededor del mundo. Existe un mercado muy dinámico para las empresas de IA que acrediten y adquieran derechos de autor, y está más que demostrado que se puede innovar en el desarrollo de modelos de IA sin necesidad de vulnerar estos derechos”.
La demanda denuncia las actuaciones de Meta en múltiples áreas relacionadas con la vulneración de derechos de autor. Los demandantes alegan que el uso de copias piratas está perjudicando sus esfuerzos por lograr que las empresas de IA firmen acuerdos para obtener los derechos de sus contenidos, teniendo en cuenta que “Meta consideró brevemente negociar los derechos con las editoriales más importantes”, y que entre enero y abril de 2023 debatieron un incremento del presupuesto de la empresa para obtener “derechos de autor para dataset”, que habría pasado de 17 a 200 millones de dólares. Sin embargo, la idea fue desestimada cuando el asunto “fue elevado” a Zuckerberg, que dio la orden de parar cualquier intento de la empresa por adquirir derechos de autor. La denuncia cita a un empleado de Meta que describe así el razonamiento para acabar con la tentativa: “Si pagamos por los derechos de un solo libro, nunca podremos recurrir a la estrategia del uso legítimo”.
La denuncia también se extiende al creciente miedo a que la IA, incluyendo a LLaMA, está permitiendo generar textos que compiten con los escritos por humanos. Según los denunciantes, un usuario reconoce haber generado “un libro de ficción de cien capítulos” a partir de “un única orden usando LLaMA 3.1 70B”. Otro escritor, que publicó tres libros en tres meses, olvidó eliminar del texto publicado en uno de ellos una orden a la IA para “reescribir” ciertos pasajes, para “adaptarse mejor” al estilo de un autor específico, al que identificaba por su nombre. Otra prolífica escritora, que se promociona como superventas internacional y Top 10 en Amazon, ha publicado 171 libros en los últimos siete años, dejando un gazapo similar, generado por la IA, en uno de ellos.
“La Association of American Publishers (Asociación de Editoriales Americanas) apoya de manera entusiasta esta importante demanda colectiva, que ilustra ampliamente que Meta ha tomado decisiones de manera deliberada, para lucrarse con obras sujetas a derechos que no ha creado ni adquirido legítimamente, cuando podría haber llegado a un acuerdo con editoriales y autores”, declaró Maria Pallante, directora general de la AAP, que está prestando asistencia jurídica en la demanda.
La Asociación de Autores declaró en un comunicado que “aplaude a las editoriales y al resto de los demandantes nombrados por presentar esta demanda, que supone otro importante paso en la lucha para que las empresas de IA tengan que rendir cuentas por el robo a gran escala del trabajo autoral”, y “agradece especialmente” a Turow por representar los intereses de todos los autores en la demanda.
