Facturación de 9.862.888 euros (2,7 % menos respecto a 2025) y ventas de 587.014 ejemplares, casi 8.000 menos que el año pasado, en días de visita de León XIV, calor y tormenta final.
Uno de los eventos literarios más importantes de España, la Feria del Libro de Madrid, ha cerrado su 85ª edición con una facturación ligeramente inferior a la del año pasado: 9.862.888 euros (un 2,7 % menos respecto a 2025), y la venta de 587.014 ejemplares, cerca de 8.000 menos que en la edición anterior, en unos días marcados por la visita del papa León XIV, el excesivo calor y la tormenta final.
Por todo este contexto, Eva Orúe, directora del evento, la definía como “la Feria de todos los retos”. Han trabajado, señalaba, “rodeados de eventos multitudinarios que, sin duda, han afectado al desarrollo de esta cita”.
También resaltan desde la organización el horario de las casetas, que los viernes han cerrado a las 21:00 durante esta edición, y no a las 22:00, que fue el horario de 2025. Todo ello rematado por la abrupta clausura de las instalaciones tres horas antes de lo esperado en la jornada final por alerta meteorológica, medida adoptada para garantizar la seguridad de visitantes, expositores y trabajadores.
La mejor noticia es que la programación cultural volvió a convertirse en uno de los grandes motores de la Feria: los distintos pabellones y espacios de actividades atrajeron a 20.438 asistentes a lo largo de la edición.
