El autor de este libro dice que no es poeta aunque haya escrito este libro de poesía. Los poemas miran de lado, se colocan de perfil, se insinúan apenas con vergüenza, son un lenguaje que casi se niega a sí mismo: poemas, versos, poesía en la sombra, con una gramática indefensa, porque aquí el lingüista se desarma. Pese al componente meta de algunos de los poemas, la sensación de mímesis de un mundo interior está presente siempre en una poesía tan autoconsciente como pura. Las palabras encontradas, o supuradas de estos poemas han llegado hasta aquí sin saberse el camino, por una vía secundaria que se antoja dolorosa, un parto sin anestesia.
Hay amor, y hay deseo, y hay inutilidad, y no sabemos qué significan aquí las palabras “amor”, “deseo”, “inutilidad”. Los elementos de vida y mundo natural que recoge este libro, minúsculos, insignificantes, se amplían con la lupa de una mirada poco transparente, oblicua, indirecta, y que sin embargo parece la única posible. No hay otras palabras en la lengua de este libro además de las que están. No hay otro orden posible en su estructura sino este. El lenguaje privado que revela (algo hubiera dicho aquí Wittgenstein) está oculto para su autor, pero es el único cabo de amarre entre él y el lector. Lo suficiente para seguir a flote y no alejarse demasiado de la costa.
Sintaxis de los lenguajes privados
Guillermo Lorenzo
Eolas.
13 €
74 p.
ISBN: 979-13-88299-20-9
