Sección «Pruebas sin corregir»

El narrador de «Pruebas sin corregir» es un corrector editorial que muestra su oficio mientras realiza una investigación sobre la muerte, supuestamente suicida, de su autor preferido, Niccolò Errante. La novela se presenta como un juego en el que el lector tiene que participar encontrando las diez erratas que hay por cada uno de los cien breves capítulos del libro.